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Una "empresa" con beneficios: el Vaticano. Su balance muestra 86,6 millones de beneficio





El Instituto para las Obras de Religión (IOR), conocido como el Banco del Vaticano, publicó hoy por primera vez su balance anual, en el marco de la operación de transparencia, y declaró un beneficio neto de 86,6 millones de euros en 2012, de los que 54,7 millones van a las arcas de la Santa Sede.


Hasta ahora, el Banco del Vaticano, cuyo secretismo le había llevado a ser incluido en "la lista negra" de las instituciones financieras, no publicaba sus cuentas.


El nuevo presidente de la entidad bancaria del Vaticano, Ernst von Freyberg, nombrado en febrero de 2013 por Benedicto XVI, explicó hoy en una entrevista a Radio Vaticano que "el IOR está comprometido en un proceso de exhaustivas reformas, para promover los más rigurosos estándares profesionales y de conformidad".


Y eso "incluye -añadió- la implementación de estrictos procesos contra el blanqueo de capitales y la mejora de nuestras estructuras internas".
"Estamos llevando a cabo una evaluación exhaustiva de todas las cuentas de nuestros clientes, con objeto de cesar aquellas relaciones que no estén en consonancia con la misión del IOR", explicó.



El documento de más de 100 páginas publicado hoy contiene además del balance de 2012, un resumen de las cuentas de los primeros ocho meses de 2013 y un informe que certifica estos datos realizado por la auditora internacional KPMG.



En detalle, el IOR presenta un beneficio neto en 2012 de 86,6 millones de euros, lo que significa que ha cuadruplicado los 20,3 millones de euros declarados en 2011.



De estos, señala la nota oficial del IOR, 54,7 millones van a los presupuestos de la Santa Sede y 31,9 millones se reservan para "eventuales riesgos operativos generales".



"La política de inversión del IOR está pensada sobre todo para garantizar la seguridad de los bienes que nos han confiado y nuestra atención se concentra en una gestión de conservación y en una baja exposición al riesgo", explicó en la nota Von Freyberg.



En las cuentas de 2012, también se registran intereses netos por un valor de 52,2 millones de euros, lo que supone un rebaja del 19,6 % respecto a 2011.



Las comisiones netas fueron de 12,2 millones de euros (un 19,6 % más que en 2011), mientras que 51,1 millones de euros llegaron de otras actividades como la venta de títulos cuando el año anterior este apartado acumulaba pérdidas por 38,2 millones de euros.



En 2012, los costes operativos fueron de 23,9 millones de euros (un 12 % más que en 2011).



En 2012, en el IOR los clientes depositaron 6.300 millones de euros, repartidos en 2.300 millones en depósitos y 3.200 millones de euros en contratos de gestión patrimonial y 800 millones en títulos, lo que supone un patrimonio neto de 769 millones de euros.





En total, el IOR gestiona 13.700 cuentas bancarias que deben ser de miembros del clero, empleados o exempleados del Vaticano.






Ratzinger ocultó abusos de un cura a 200 niños sordos, según The New York Times


Las máximas autoridades del Vaticano, incluido el futuro Papa Benedicto XVI, encubrieron a un sacerdote estadounidense que abusó sexualmente de unos 200 menores sordos, según documentos obtenidos y revelados este jueves por The New York Times.

La correspondencia interna de obispos en Wisconsin directamente al cardenal Joseph Ratzinger, el futuro Papa, muestra que mientras los responsables eclesiásticos discutieron sobre la expulsión del cura, la prioridad mayor fue proteger a la Iglesia del escándalo, asegura el diario en su página web.

El arzobispo de Milwaukee denunció los abusos a RatzingerLos documentos proceden de la causa judicial abierta contra el reverendo Lawrence C. Murphy, que trabajó durante más de 20 años, entre 1950 y 1974, en una escuela para niños sordos de Wisconsin. El arzobispo de Milwaukee en 1996, Rembert G. Weakland, envió dos cartas informando de ello, sin obtener respuesta, al cardenal Ratzinger, que entonces dirigía la Congregación para la Doctrina de la Fe, encargada de estudiar esos casos.

Después de ocho meses, el segundo responsable al frente de la doctrina oficial católica, el cardenal Tarsicio Bertone, actualmente secretario de Estado del Vaticano, ordenó a los obispos de Wisconsin iniciar un juicio canónigo secreto que podría haber terminado con al expulsión de Murphy del sacerdocio. Sin embargo, Bertone paró el proceso después de que Murphy escribiese personalmente a Ratzinger diciéndole que ya se había arrepentido y que estaba enfermo. "Sólo quiero vivir el tiempo que me queda en la dignidad de mi sacerdocio", afirmaba el cura en la carta que envió al futuro Papa cuando ya se encontraba próximo a la muerte, que ocurrió en 1998.

Solicito su bondadosa ayuda en este asunto"Solicito su bondadosa ayuda en este asunto", añadía. Murphy nunca fue juzgado o sancionado por la Iglesia e incluso la Policía y los fiscales hicieron caso omiso a las declaraciones de las víctimas, según los documentos en poder de The New York Times, que los obtuvo de los abogados de cinco hombres que demandaron a la Archidiócesis de Milwaukee.

En 1974, el sacerdote fue trasladado por el arzobispo William E. Cousins de Milwaukee a la Diócesis de Superior, en el norte de Wisconsin, donde pasó sus últimos 24 años trabajando con niños en colegios, iglesias parroquiales y en un centro de detención juvenil, según el diario. The New York Times cita al portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, que reconoció que era un caso "trágico", pero añadió que el Vaticano no fue informado hasta 1996, años después de que las autoridades civiles investigaran y cerraran el caso.

El miércoles se conició además que el Papa había aceptado la dimisión de otro obispo irlandés por abusos a menores.

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La "sucia docena" de la pederastia participa desde esta tarde en el Cónclave que elegirá al nuevo Papa

115 cardenales de la Iglesia Católica Romana se encierran a partir de esta tarde en la Capilla Sixtina para elegir al nuevo Papa que sustituya al dimisionario pontífice Benedicto XVI, que seguirá viviendo dentro del Vaticano sin quitarse su papal hábito blanco. El que salga elegido se va a ver cada día enfrentado a los "dogmas" de Sócrates, Shakespeare y Descartes, pues no podrá quitarse de su cabeza el "ser o no ser", la "duda metódica" o el "sólo sé que no sé nada" de estos tres genios del pensamiento.

Por eso han estado el domingo rezando, después de una turbulenta semana de complots, intrigas e intercambios secretos, en los que el Espíritu Santo ha sido la coartada y los papeles del Vati-Leaks, el Vati-Sex y el Vati-Bank, el material para encender en las tuberías de donde salga la "fumata bianca".

De los 115 electores, (que no han cumplido aún los 80 años), sólo se ha hablado estos días de una docena de "papables", que para no pocos resultarán, paradójicamente, impapables, por haber sido, bastantes de ellos, defensores o cómplices de los curas pedófilos. Estos han resultado ser los nombres más repetidos en la prensa internacional:

El cardenal canadiense Ouellet confesó: "Ser Papa sería una pesadilla" Angelo Scola (72, arzobispo de Milán, Italia, favorito de Ratzinger); Gianfranco Ravassi (70, ministro vaticano de Cultura, amigo de Benedicto XVI); Donald Wuert (73, arzobispo de Washington, USA); Sean O'Malley (68, arzobispo de Boston, EEUU, defensor de los inmigrantes latinos); Odilo Pedro Scherer (63, arzobispo de Sao Paulo, Brasil); Joao Braz de Aviz (65. Brasil. Prefecto para los Institutos de Vida Consagrada en el Vaticano); Leonard Sandri (68, Argentina, Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales); Luis Antonio Tagle (55, arzobispo de Manila, Filipinas); Philippe Barbarin (63, arzobispo de Lyon, Francia); Peter Erdö (60, arzobispo de Budapest, Hungría); Marc Ouellet (68, Canadá, que confesó hace pocos días: "Ser Papa sería una pesadilla")...; Christoph Schönborg (68, arzobispo de Viena, Austria, ex alumno de Ratzinger); Peter Turkson (64, Ghana. Presidente del Consejo Pontificio de Justicia y Paz); George Pell (71, Arzobispo de Sydney, Australia).

Doce de los cardenales que muchos medios de comunicación han venido dando como "papables" no deberían ser elegidos para suceder a Benedicto XVI. Así lo ve la Red de Supervivientes de los que sufrieron Abusos por Sacerdotes (SNAP), una organización de EEUU que divulgó recientemente en Roma su lista negra de la "sucia docena", pues "no afrontaron con suficiente rigor los casos de clérigos pederastas, les quitaron importancia, rechazaron reunirse con las víctimas y criticaron las investigaciones periodísticas".

Entre los impapables señalados por la citada Asociación destacan al Camarlengo, Tarcisio Bertone, secretario de Estado de Benedicto XVI. La SNAP recordaba, por ejemplo, que el cardenal Bertone afirmó en su día no creer que a un obispo se le tuviera que exigir que denunciara a un sacerdote acusado de abuso sexual, porque "si un sacerdote no puede confiar en su obispo por temor a ser denunciado, significaría que no hay libertad de conciencia". A Bertone le siguen en esa lista el también cardenal italiano Angelo Scola; el canadiense Marc Ouellet; el ghanés Peter Turkson; el mexicano Norberto Rivera Carrera, arzobispo de México DF, amigo de Marcial Maciel y cómplice en la ocultación y defensa de curas pederastas; el hondureño Oscar Rodríguez Madariaga, (que habría afirmado: «Iría con mucho gusto a la cárcel antes que hacer daño a mis sacerdotes, ya que yo no soy un policía»). Los estadounidenses Timothy Dolan (Nueva York), Donald Wuerl (Washington) y Sean O'Malley (Boston); el argentino Leonardo Sandri, el australiano George Pell; o el checo Dominik Duka...

Pero también aparecen otros cardenales, como el también estadounidense arzobispo de Los Ángeles, cardenal Roger Mahony, cuya decisión de asistir al Cónclave en Roma ha desatado una cadena de críticas entre los católicos norteamericanos. "La mayor parte merece un puesto en esa lista por lo que han hecho y otros por lo que han dicho", declararon en Roma los responsables de la red de víctimas citada. A Rivera, Pell, Dolan, O'Malley y Wuert les acusan de "ocultación de casos"; al canadiense Ouellet de "negarse a reunirse con víctimas y de negociar con el cardenal escocés O'Brien" --que renunció tras ser acusado de «conductas impropias» con jóvenes sacerdotes--.

Al cardenal italo-argentino Sandri le acusan de estar "estrechamente ligado al polémico cardenal Sodano" (decano del colegio cardenalicio, que fue secretario de Estado con Juan Pablo II), "un fiero y astuto defensor de Marcial Maciel", el fundador de los Legionarios de Cristo. De Marc Ouellet, presidente de la Pontificia Comisión para América Latina, señalan que el canadiense mantenía que "sólo el diez por ciento de las acusaciones contra la clérigos pederastas eran ciertas". Acusaron asimismo a Scola de haber quitado importancia a esos casos y recordaron que, en 2010, en una homilía pronunciada en la basílica de San Pedro, dijo, como "justificando la pedofilia", que se daban "también en diferentes ámbitos y categorías diferentes de personas". De Dolan dijeron que "ideó" un plan para pagar 20.000 dólares a los curas implicados en casos de pederastia para que abandonasen la Iglesia y que "al menos doce sacerdotes recibieron dinero".

"Nosotros decimos que son los hechos y no las palabras son los que protegen a los niños y cuando los obispos hacen comentarios públicos que hieren, causan más dolor a las víctimas", precisaron. El portavoz vaticano, Federico Lombardi, no ha tenido empacho en juzgar a esta Red de Víctimas: "Conocemos la Red SNAP desde hace mucho tiempo, y no corresponde a esta asociación decir quién debe entrar en el Cónclave o calificar a los cardenales que se reúnen".

Dos bajas forzadas

Dos de los cardenales que podrían haber estado entre los electores del nuevo Papa ya se han visto obligados a no asistir a Roma: el británico Keith O'Brien, exarzobispo de St. Andrews y Edimburgo, acusado de "comportamiento inapropiado" hacia otros religiosos en los años ochenta, y el indonesio Julius Riyadi Darmaatmadja, por "motivos de salud".

Hoy se encierran en la Capilla Sixtina y por la tarde realizarán su primera elección. Votarán cuatro veces diarias hasta que uno de sus candidatos logre la mayoría de dos tercios (un mínimo de 77 votos). En el último siglo, ningún Cónclave ha durado más de 5 días. Benedicto XVI fue elegido en 24 horas en 2005, tras cuatro rondas de votación. En los anteriores cónclaves, Ratzinger fue desde el primer momento el principal aspirante, aunque hay quien afirmó en aquellas fechas que "trabajó" bastante para que no saliera Papa un latinoamericano. Pablo VI en 1963 y Pío XII en 1939 fueron también "aspirantes" desde el primer momento.

En España hay diez cardenales, pero sólo cinco de ellos pueden elegir nuevo Papa, al tener menos de 80 años: el cardenal Santos Abril y Castelló, (77 años), fue profesor de español de Juan Pablo II. Desde 2011, es arcipreste de la Basílica Papal de Santa María la Mayor y vice-camarlengo de la Santa Iglesia Romana; el cardenal Antonio Cañizares Llovera (67), es Prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos del Vaticano además de arzobispo emérito de Toledo. Llevó en la Conferencia Episcopal Española lo que Ratzinger a nivel mundial, es decir, la Secretaría para la Doctrina de la Fe. Durante su etapa como cardenal de Toledo vivió un enfrentamiento con el cardenal Rouco Varela, de Madrid, a causa de la línea excesivamente retrógrada y "política" de la Cadena de Ondas Populares Españolas (COPE), propiedad de la Iglesia; el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela (76), es un defensor a ultranza del matrimonio "como unión entre hombre y mujer" y animador permanente para las manifestaciones antiabortistas "pro-vida" en la plaza madrileña de Colón; el cardenal arzobispo emérito de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo (78), es un franciscano amigo del diálogo interreligioso con el mundo musulmán; el cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach (75), es un conservador, que en nada recuerda a su predecesor, el cardenal Jubany, y al que muchos de sus fieles de Barcelona miran con no poca reticencia.

Un Papa de más de 80 años

De los 207 cardenales aptos para la sede pontificia, sería muy raro que fuera elegido uno que no estuviera estos días encerrado en la Capilla Sixtina, aunque no es imposible. La normativa vaticana contempla que sólo pueden entrar en el cónclave los purpurados con menos de 80 años. Los otros no puedan votar, pero sí pueden ser elegidos Pontífice. Europa tiene el mayor número de representantes en el Colegio Cardenalicio: 113, de los que 61 son electores, menores de 80 años; América Latina 30, de ellos 19 electores; América del Norte 22 cardenales, 14 de ellos electores; Asia 20, con 11 electores; África 18, de los que 11 pueden elegir papa, y Oceanía 4 cardenales y un solo elector.

Italia encabeza la lista cardenalicia de electores (28), seguida de Estados Unidos (11), Alemania (6) y España con 5, al igual que Brasil con otros cinco, al frente en número de purpurados entre los países latinoamericanos; México con 3, Argentina con 2, Colombia, Chile, Venezuela, Honduras, República Dominicana, Cuba, Perú, Bolivia y Ecuador disponen cada uno de un purpurado elector. Latinoamérica representa al 42% de la población católica de todo el mundo, de unos 1.200 millones de fieles, por lo que es el mayor bloque dentro de la Iglesia, comparado con un 25% en Europa. El arzobispo Gerhard Müller, actual Prefecto para la Doctrina de la Fe (cargo en el que sustituyó a Ratzinger), ha revelado que conoce "a muchos obispos y cardenales de América Latina que podrían asumir la responsabilidad de la Iglesia universal". El brasileño Odilo Sherer (arzobispo de Sao Paulo), y el argentino Leonardo Sandri (Prefecto para las Iglesias Orientales) son los dos nombres más señalados. El caso del cardenal de Ghana, el africano Peter Turkson, que preside la Comisión Vaticana de Justicia y Paz, a pesar de la influencia del primer presidente negro de los EEUU (Obama), está en el ojo del huracán, por sus críticas imprudentes del mundo musulmán. Y los dos favoritos de Ratzinger (Scola y Ravassi) ofrecen muchas dudas a causa de sus implicaciones, silencios o sombras de conducta en el Vati-Bank y en el Vati-Sex.

Los purpurados italianos, el bloque más numeroso e influyente, pretenden recuperar el prestigio perdido tras los escándalos de la Curia y los papeles del Vatileaks, según señalaba recientemente el diario La Repubblica. Pero no forman un equipo: unos apoyan al arzobispo de Milán, Angelo Scola, considerado como un "reformista", y otros al brasileño Odilo Scherer, el "hombre fuerte" de la Comisión de Vigilancia del Banco del Vaticano, como apuntaba el diario citado. De modo que el "primer Papa de América" podría llegar al trono de Pedro precedido de turbias polémicas.

Durante el periodo de escrutinios, los purpurados no pueden enviar ni recibir mensajes fuera de la Ciudad del Vaticano, pero dadas las nuevas tecnologías móviles es muy improbable que no caigan en la tentación de comunicarse con amigos, periodistas, políticos, banqueros y otras personas influyentes en el futuro de la Iglesia. Según esas normas, "quienes directa o indirectamente pudieran violar el secreto, ya se trate de palabras, escritos, señales o cualquier otro medio, incurrirían en la pena de excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica".

¿Puede un ciudadano corriente creer, con la que está cayendo, que todos los cardenales del Cónclave van a temer a una posible excomunión? Las reglas marcan que los cardenales se abstendrán de toda forma de "pactos y compromisos de común acuerdo". Hasta el más ingenuo de los católicos duda que se tomen estas "reglas" en consideración.

Son necesarios dos tercios de los votos para la elección del nuevo Pontífice. Si eso no ocurre en la tarde del primer día (o sea, en la primera votación), se continuará en la segunda jornada con cuatro escrutinios más, dos por la mañana y dos por la tarde. En caso de que ninguno de los cardenales consiga los dos tercios en las mañanas, se verá en los techos vaticanos una "fumata nera", y por las tardes igual, a lo largo de 3 días consecutivos. Si aún no sale Papa con los votos exigidos, se suspende el proceso de elección por un día para "pedir ayuda al Espíritu Santo", pero ya pudiendo los cardenales cambiar impresiones entre sí. Si al cuarto día de los escrutinios no llegaran resultados positivos, se procedería a una votación para elegir a uno de los dos cardenales más votados, votación que exige, a su vez, una mayoría de dos tercios.

Pero los cardenales encerrados quieren acabar pronto, para presidir en sus respectivas catedrales la Liturgia de la Semana Santa y de la Pascua de Resurrección. Es muy probable que a lo largo de los 12 días que han transcurrido desde la renuncia del Papa Benedicto XVI hasta hoy, las quinielas cardenalicias hayan experimentado los suficientes juegos malabares para decidir quién debería ser el nuevo Pontífice de la Iglesia Católica. "Los cardenales, están buscando, creo yo, a un hombre que pueda reformar y reorganizar la burocrática Curia Vaticana", ha señalado Thomas Reese, un analista jesuita, autor de un curioso estudio titulado Dentro del Vaticano.

Pero no será fácil: los manejos del cardenal Tarcisio Bertone (desde el año 2006 secretario del Estado Vaticano y desde 2007 Camarlengo, cargo que ha retomado durante la Sede Vacante, tras la renuncia de Benedicto XVI), enfrentado abiertamente al cardenal Angelo Sodano, decano del Colegio Cardenalicio desde 2005, que fue secretario de Estado con Juan Pablo II y que ha ocupado un puesto clave en los preparativos del Cónclave, van a poner en serios aprietos a la "Tercera Persona de la Santísima Trinidad", el Espíritu Santo, que va a tener que luchar duro para que los 115 cardenales electores encerrados en la Capilla Sixtina traigan a esta Iglesia Católica en la encrucijada al hombre "bueno, justo, sabio y honesto" que 1.200 millones de católicos están esperando.

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La Santa Sede queda hoy en manos del "padrino" de la mafia vaticana



El pasado 22 de febrero el Papa sustituía al subsecretario de Relaciones con los Estados, Ettore Balestrero, por alguien de su mayor confianza, Antoine Camilleri. Hace tiempo que el papa Ratzinger ha dejado de fiarse de su secretario de Estado, el cardenal Tarcisio Bertone, que trabajó con él muchos años en la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe (antiguo Santo Oficio). A partir de hoy, Bertone toma las riendas de la Santa Sede como Camarlengo, encargado de organizar el Cónclave Cardenalicio que elegirá al nuevo Pontífice.

La prensa italiana señalaba a Balestrero como "hombre fuerte" de Bertone en los asuntos referidos al IOR (Instituto para las Obras de la Religión, popularmente conocido como "la Banca Vaticana"). Il Corriere della Sera le califica de "poderosísimo". Benedicto XVI le ha destituido, nombrándole nuncio apostólico en Colombia... tras la investigación encargada a tres cardenales (uno de ellos el español Julián Herranz), que debió descubrir en Balestrero cuentas "no muy claras". El Papa había ordenado esta investigación tras la revelación de los informes secretos robados por su mayordomo y hechos públicos hace casi un año (Vatileaks) por un destacado periodista italiano.

Cobran cada día más sentido las recientes revelaciones del periódico italiano La Repubblica ("Los secretos de la Banca de Dios. Cómo el dinero ha envenenado el Vaticano"), del 21 de febrero pasado, que sitúa a Balestrero, junto a su jefe inmediato, Bertone, como uno de los máximos controladores de las finanzas de la Iglesia, uno de los puntos clave para entender su renuncia al Papado. El cardenal Bertone está resultando ser, desde el anuncio por parte de Joseph Ratzinger de su renuncia al Pontificado, objeto de las críticas de un importante sector de la Curia Vaticana: bien por su pésima gestión financiera (o por los secretos de la misma), bien por las luchas de poder que parece encabezar de cara a la sede pontificia.

El poderosísimo cardenal salesiano está desde hace un año en el ojo del huracán, desatado tras el robo y la filtración de los documentos secretos vaticanos hace cerca de un año, y que fueron desvelados por el periodista Gianluigi Nuzzi en su polémico libro Sua Santitá.

Paternidad cardenalicia

A todo esto habría que añadir las especulaciones, cada día más sorprendentes, acerca de la vida sexual de importantes jerarcas de la Curia (habrá que empezar a llamarlo el Vati-sex) entre los que parecen figurar, según se afirma en un reportaje publicado en el último número de la revista italiana Panorama ("Bertone, el agujero y el hijo del cardenal", firmado por Ignazio Ingrao) un purpurado muy cercano al secretario de Estado y que según el semanario "sería el padre" de un funcionario vaticano que hoy tendría en torno a los 30 años. Aunque no se indica su nombre, sólo se afirma que se trata de un miembro cualificado del organismo encargado de las finanzas de la Iglesia...

Esta presunta paternidad "cardenalicia" volvería, según el autor de la investigación, a poner en tela de juicio, ante Benedicto XVI, las "amistades peligrosas" de su secretario de Estado, aunque en junio del año pasado se vio en la necesidad de defenderle de críticas cada día más fuertes. La gota que ha colmado el vaso ha sido el descubrimiento de un lobby gay en el interior del Vaticano, que pone en evidencia la desordenada vida sexual de algunos de los jerarcas de la Iglesia. Lógicamente, el portavoz vaticano, Federico Lombardi, lo ha desmentido, calificándolo de "chismes, difamaciones y calumnias".

El diario italiano La Repubblica está reproduciendo algunas cartas de lectores donde se acusa a Bertone (y al actual secretario personal de Benedicto XVI y prefecto de la Casa Pontifica desde el pasado mes de noviembre, el, desde hace un mes, arzobispo alemán Georg Gänswein) de ser "los verdaderos responsables de las fugas de los informes secretos del Vaticano". Por su parte, Bertone acusa a los periodistas de ser "los responsables de la creación de un clima de mezquindad, mentiras y calumnias, y son inventores de fábulas y leyendas".

Frente a este clima tan turbio, en torno a filtraciones de secretos, corrupciones financieras y escándalos sexuales (revelados hace pocos días por el propio diario La Repubblica, y referidos al lobby gay en el que participan activamente altos dignatarios vaticanos), Benedicto XVI, aislado y atormentado, decidió renunciar al Pontificado, lo que anunció el pasado 11 de febrero. Anciano (86 años), enfermo, y solitario, tiene frente a sí a unos lobos disfrazados de hermanos. Particularmente su antiguo amigo Tarcisio Bertone, que se ha convertido en sospechoso número uno de las intrigas de la Curia, y al que no pocos cardenales, habitantes cotidianos de los estados pontificios, acusan de "ambición desmedida", de "relaciones peligrosas" y hasta de "influencias masónicas".

Ratzinger no ha visto con buenos ojos la "política exterior" de Bertone, que ha hecho y deshecho a su gusto en los temas de la diplomacia y las finanzas de la Iglesia. Tan sólo algunos cardenales como Ruini, Bagnasco y Scola intiman con Ratzinger y le advierten sobre el peligro Bertone.

Un programa de TV italiana divulgó hace un tiempo una supuesta carta del actual nuncio en Estados Unidos, monseñor Carlo María Viganó, en la que le informaba al Papa sobre diversos casos de corrupción en la Curia Vaticana y donde le pedía no ser removido de su cargo como secretario general del Governatorato (Departamento de Licitaciones y Abastecimientos). Viganó, sin embargo, sería destinado "lejos de Roma" por el cardenal Bertone. Según algunas fuentes, el Papa "llegó a llorar" por esta decisión... pero no se atrevió a contradecir a su secretario de Estado.



En otro momento saltó a la opinión pública la noticia de un supuesto complot para matar al Papa. El cardenal colombiano Darío Castrillón Hoyos, según esta segunda filtración, le escribió una carta a Benedicto XVI informándole sobre un reciente viaje a China del cardenal italiano Paolo Romeo, arzobispo de Palermo, quien había comentado en el país asiático que "el Papa moriría en 12 meses". Algunos interpretaron esto como su posible asesinato. No contento con esta predicción, Romeo aprovechó -siempre según la carta del cardenal colombiano- para contar supuestos secretos internos vaticanos, como que Bertone y Ratzinger "se llevan a matar" y que Benedicto XVI iba a dejarlo todo "atado y bien atado" para que su sucesor en la Silla de Pedro no fuera el cardenal Bertone, sino Angelo Scola, actual cardenal arzobispo de Milán.

Si a esto se añade que el jesuita Lombardi, portavoz del Papa, reconoció recientemente que "el Vaticano está sufriendo su particular Vatileaks", y que el propio L´Osservatore Romano publica que "Benedicto XVI es un pastor rodeado de lobos", uno se puede hacer una idea del siniestro clima que se respira en la cima más alta de la Iglesia.

"Sin justicia, ¿qué son los reinos, sino una banda de ladrones?", había dejado escrito Benedicto XVI en su primera encíclica, Deus caritas est. Quizá sin quererlo, podría estar anunciando la que se avecinaba. La publicación de los documentos confidenciales del Vaticano iba a confirmarlo.

La guerra interna en la cúpula de la Iglesia tiene ahora mismo un objetivo que recuerda el título de un film de Woody Allen: Coge el dinero y corre. Y un protagonista principal: Bertone. Según el diario La Repubblica, Bertone boicoteó sistemáticamente los intentos del Papa por limpiar la Banca Vaticana (el IOR), y adecuarla a las normas internacionales sobre el "lavado de dinero".

Apenas seis meses después de poner en marcha una comisión a este respecto (en 2011), ésta fue desmantelada por el propio Bertone, según revela la acreditada periodista italiana Concita de Gregorio, señalando que todos los miembros que formaban parte de aquella comisión habían sido apartados de sus puestos. Uno de ellos, el cardenal Atilio Nicora, que había sido nombrado por el Papa presidente de la Autoridad de Información Financiera de la Santa Sede. En su lugar se pondría "un hombre de confianza de Bertone".

El diario citado explica con una extensa precisión de datos el funcionamiento de las finanzas vaticanas, y su lectura provoca la sensación de estar contemplando una secuencia de El padrino. Tan sólo Paolo Cipriani, el hombre de Bertone en el IOR, conoce quiénes son los titulares de esas cuentas, quiénes lavan en el IOR su dinero, de dónde vienen y a dónde van los millones de dólares, euros y liras que allí se mueven. Para el diario La Repubblica, el IOR es hoy día "una gigantesca lavadora de dinero".

Benedicto XVI ha tirado la toalla. Primero fue la pederastia de cientos de curas y algunos obispos y cardenales, que culminaría con el descubrimiento de la vida y milagros del fundador de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel. Luego el Vatileaks, el robo y publicación posterior de los documentos secretos del Vaticano. Ahora, los tejemanejes de su secretario de Estado, el cardenal Bertone. Para acabar de rematarlo, salta el escándalo del Vati-sex.

Lo mejor que ha podido hacer Benedicto XVI es retirarse y "rezar". Pero le va a resultar muy difícil evitar que millones de creyentes puedan conocer la corrupción rampante en las más altas jerarquías de la Iglesia.

Aquí os dejo un reportaje muy interesante de Daniel Estulin.




De como Luis, Iñaki y Joseph hicieron tambalearse el mundo.

Son sólo tres personas. Tres hombres que hacían "sus cosas" a espaldas del resto del mundo. Obviamente no lo hacían solos, tienen muchas, muchísimas personas que están tan cubiertas de mierda como ellos. O tal vez más. Y obviamente nos son los únicos responsables de que gobierno, corona e iglesia estén pasando la peor crisis de la historia. Pero si es cierto que han sido como los estornudos en un gripazo: los primeros síntomas de que hay una infección que va a ir a más y no para bien.

Luis o "Luis el cabrón" o Bárcenas como se le llama en todas partes, es la piedra angular sobre la que se tambalea el estado de derecho español. Gracias a él sabemos que el Partido Popular se ha enriquecido a costa de los españoles, robando dinero y parte guardándolo en paraísos fiscales y parte metiéndoselo en bolsillos envuelto en sobres. También hemos sabido sus escarceos con los imputados del vaso Gürtel y con el ex marido de la ministra Ana Mato.


Iñaki, el yerno guapo del Rey, casado con la hija guapa del Rey que resulta que no sólo era guapo, también muy listo.... o no tanto. No sólo robaba bajo el nombre de Noos, también firmaba como Duque Em-palma-do, se reunía en Zarzuela con Barberá y Camps para proponerles negocios muy sucios, etc. Este pelotazo llegó junto con la cacería del que era el Presidente de Honor de la WWF, vamos el suegro, vamos el Rey y sus disculpas tristes y bochornosas. La Infanta Cristina también está en el ajo, pero no quieren que la princesa se llene de mierda, así que está por ver que acaba pasando... Quién falta? Claro hombre, Sofía! Pues aqui tenéis un video muy, muy, gracioso. Bueno, gracioso para nosotros. Para ella, no creo.


 

Y nos queda el yayo, el nono, el abuelete: Joseph.Cómo? Que no sabéis quién es? Y si os digo "Equis, uve, palito"! Si! El papa. Bueno, casi ex papa. Si amigos, después de casi 600 años va Joseph y decide dimitir. Qué queréis que os diga, pero si ya en su día sonaba mal, hoy por hoy con tooooodo lo que está saliendo... Os dejo otro video.


Y a todo esto mañana empieza una semana nueva, con lo que dan de sí ultimamente!!! Estoy casi segura de que esta nota quedará mas que obsoleta el domigo que viene.


 

Un Vaticano tenebroso y corrupto obligó a dimitir a Benedicto XVI


No hace muchos días el mismísimo diario oficial de la Iglesia, L´Osservatore Romano, describía al Papa como "un pastor rodeado de lobos". El casi seguro detonante de su "renuncia" (o dimisión forzada) al Papado fue la publicación, hace casi un año (mayo de 2012), de "Su Santidad. Las cartas secretas de Benedicto XVI", del periodista experto en asuntos vaticanos Gianluigi Nuzzi. En este libro se destapaban unos 25 informes vaticanos secretos que el mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, que los venía fotocopiando desde el año 2006, habría facilitado al polémico y famoso periodista, aún no se sabe muy bien por qué.

Pero se puede adivinar. Según cuenta el propio Nuzzi, Gabriele le habría confesado que al papa Ratzinger "nadie le informaba de lo que pasa en la Curia"; que "el Santo Padre estaba cansado de lo que veía"; que "Su Santidad se sentía incapaz de afrontar las intrigas vaticanas"; y que "ya no le quedaban fuerzas para echar a los mercaderes del templo"...

Casi un año después de estas confesiones, que el propio Nuzzi acaba de revelar, Benedicto XVI se convierte en el séptimo Pontífice -o el quinto, según otras fuentes- que "renuncia" al Papado, tras hacerlo San Ponciano (año 235), San Silverio (537), Martin I (1044), Benedicto IX (1045), Celestino V (1294) y Gregorio XII (1415). (Pío VII (1800) firmó su "abdicación" en 1803, pero enseguida se arrepintió y derogó su renuncia, gobernando la Iglesia hasta 1823). La historia de estas dimisiones, así como la historia de los papas, está plagada de turbulencias, intrigas, nepotismos e incluso crímenes.

Sólo entre los siglos IX y XI (del año 882 al 984) unos nueve papas desaparecieron por la fuerza de la Silla de Pedro, envenenados unos, estrangulados o acuchillados otros, y el resto obligados al destierro. Del siglo XIX conocemos alguna de las tretas papales y napoleónicas para controlar el orden civil y el religioso desde el inmenso poder de la Iglesia.

A lo largo de las próximas semanas, mientras llega el día de la renuncia efectiva del papa Ratzinger (28 de febrero), y especialmente las semanas anteriores al Cónclave del que saldrá el nombre del nuevo Papa (entre el 15 y el 20 de marzo), podremos conocer y presenciar no pocos de los asuntos internos de un Vaticano en plena encrucijada, de una institución a la deriva, en la que las intrigas palaciegas, casi medievales, las luchas por el poder, las corruptelas en sus finanzas, la turbulenta vida sexual de algunos de los altos dignatarios de la Iglesia y la división del Colegio Cardenalicio respecto al horizonte hacia donde debe caminar la Iglesia, dejarán estupefactos a una buena mayoría de los fieles cristianos, ajenos a estas turbulencias de aquellos que deciden día tras día su "camino de salvación eterna". De otros escándalos -como la pederastia de una parte del clero y los dineros sucios manejados por los banqueros de Dios- ya están los cristianos (que conforman la séptima parte de la población mundial) bastante enterados...

El pasado jueves, el diario La Repubblica comenzó a publicar una serie de artículos en los que habla del devastador informe que le procuraron al Papa tres cardenales, Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore De Giorgi, encargados por el propio Ratzinger de investigar la fuga de noticias conocida como Vatileaks. En las 300 páginas del documento, según el diario, quedan perfectamente plasmados todos los males de la Curia. "Todo gira en torno al incumplimiento del sexto y el séptimo mandamientos", asegura uno de los personajes citados en el texto. Es decir, en torno a "no robarás" y "no cometerás actos impuros".

Citas sexuales de religiosos en establecimientos de Roma

Sobre esto último, el periódico habla de una red de intercambio de favores sexuales entre seminaristas, laicos y prelados que se citaban en los lugares más insospechados de Roma (una sauna, un centro de estética, una residencia de estudiantes) poniendo en peligro de manera definitiva la reputación de la Iglesia. Sobre el primero, el "no robarás", los focos apuntan directamente al Instituto para las Obras de la Religión (IOR), conocido como "Banca Vaticana".

La Repubblica recuerda que desde el 1 de enero, el Banco de Italia decidió suspender las operaciones en cajeros en el Vaticano por no respetar las normas internacionales contra el lavado de dinero. Habla de las trabas del secretario de Estado, Tarsicio Bertone, para ampliar la transparencia de la entidad. Como su nombre indica, en el IOR sólo podrían abrir cuentas organismos, asociaciones o instituciones relacionadas con la Iglesia; las sospechas crecen cuando esos entes ponen como testaferros a hombres ligados a la mafia, a la venta de armamento, a políticos corruptos, a terroristas, etc. Hace tiempo que se viene hablando de que el IOR ha ayudado a lavar dinero a este tipo de personajes y según La Repubblica, Bertone habría sido el máximo responsable. Y estas intrigas monetarias habrían empujado a Ratzinger a la decisión definitva: renunciar para dejar paso a un Papa más joven que pueda lidiar con el problema.

Pronto sabremos las causas o motivos reales (además de los que él mismo ya ha desvelado) de la renuncia de Benedicto XVI. De momento contamos con datos muy fiables que ilustran, a quien esté dispuesto a ello, sobre la encrucijada por la que pasa la Iglesia Católica Romana.

Un caballero de la Orden de Malta al frente del las finanzas vaticanas


¿Por qué dimitió no hace mucho tiempo Ettore Gotti Tedeschi de la presidencia del IOR? ¿Por qué Benedicto XVI, que ya tenía decidida su renuncia, tras comprobar que Tedeschi no logró la transparencia en las finanzas vaticanas, nombra poco tiempo después para dirigir los dineros de la Iglesia a un abogado alemán llamado Erns von Freyberg, un "caballero de la Orden de Malta" que se dedica, entre otras cosas, al negocio de la fabricación de buques de guerra?

¿Qué ha podido suceder en el corazón de Joseph Ratzinger para que Bertone, que es el Decano del Colegio Cardenalicio y será quien lleve, como Camarlengo, las riendas del inmediato Cónclave, haya pasado a ser, a juzgar por las declaraciones del mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, y del periodista Nuzzi, de "hombre de confianza de Benedicto XVI" a posible intrigante y muñidor de complots contra el Papa entre los diversos despachos vaticanos?

¿Qué informaciones tiene el alcalde de Milán, Giuliano Pisapia (un "abogado ateo de izquierdas", según Nuzzi), para afirmar que "Benedicto XVI tiene miedo"? Miedo, según el mayordomo Gabriele, "a la gestión de la Curia Vaticana, a los intereses oscuros de los más altos cardenales, a los opositores a las necesarias reformas en la Iglesia, a este pequeño Estado en el que una locura -como la matanza de varios guardias suizos en 1998, gobernando Juan Pablo II- puede quedar impune".

El Papa Ratzinger dejó caer, al día siguiente de anunciar -en latín- su renuncia, que la Iglesia está "sumida en las rivalidades". Y rezó por ella. Su secretario de Estado, Bertone, no parece tener muy buenas relaciones con el cardenal arzobispo de Milán, simpatizante de Comunión y Liberación y uno de los papables, Angelo Scola, al que hizo cardenal Benedicto XVI. Tampoco parece simpatizar con el número dos del gobierno vaticano, cardenal Carlo María Viganó, que habla mucho con el Papa, al que ha informado sobre posibles casos de corrupción, gastos injustificados e inflados, y cuentas "poco claras", según el periodista Gianluigi Nuzzi, quien revela que Bertone urdió complots contra este cardenal; que Viganó informaba al Papa a este respecto; y que el Papa, hundido por la pena, se iba acto seguido a rezar a su capilla privada...

La soledad papal debe ser tan profunda que uno se explica ahora mejor la confesión que hizo a Nuzzi el cardenal Velasio de Paolis, nombrado por Ratzinger delegado pontificio para investigar a los Legionarios de Cristo tras el escándalo mundial de su fundador, Marcial Maciel: "Se me hace impensable que el Papa mande al cardenal Bertone a su casa".

Vistas, en fin, estas intrigas, corrupciones, impedimentos, soledades, complots, divisiones, ambiciones de poder, y la impotencia para tomar decisiones, en su -es, al menos, imaginable- espantosa soledad, el Papa Benedicto XVI decide renunciar al Pontificado. Él debe saber perfectamente lo que ha hecho. Él, que no es un populista como su antecesor Juan Pablo II, que no es un hombre de pueblo como Juan XXIII, que no es un decidido reformador social y abierto al diálogo con las otras grandes religiones, como Pablo VI, se ha topado a lo largo de casi ocho años con los entresijos del Vaticano... ¡Pero no ha podido con ellos!

Un Vaticano tenebroso, oscuro, y sospechosamente corrupto, que está llevando a la Iglesia a una encrucijada, no se sabe aún muy bien si sin salida. El tiempo y el nuevo Papa lo dirán.

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Corrupción y sexo en el Vaticano causaron la renuncia del Papa, según prensa italiana



Ciudad del Vaticano (DPA). El papa Benedicto XVI decidió renunciar luego de que una investigación interna le informó sobre el alcance de los escándalos por corrupción y sexuales dentro del Vaticano, informó hoy el diario italiano “La Repubblica”.


Tres cardenales, incluyendo al ex jefe de los servicios secretos del Vaticano, fueron consultados para corroborar las alegaciones sobre abusos financieros, favoritismos y corrupción planteadas en la publicación de documentos confidenciales papales, en lo que se llamó “los VatiLeaks”.


El 17 de diciembre de 2012, los tres cardenales entregaron al pontífice dos volúmenes, de alrededor de 300 páginas, que contenían una imagen precisa del daño y los “peces podridos” en el interior de la Santa Sede, reportó el diario. “Fue en ese día, con esos papeles en su escritorio, que Benedicto XVI tomó la decisión una semana antes de Navidad sobre la que había meditado durante tanto tiempo”, se indicó.


También el semanario conservador “Panorama” informó hoy sobre un “Vatileak” que creció demasiado, pero sin especular sobre los motivos de la dimisión del pontífice alemán de 85 años.


El Vaticano se rehusó a comentar la información. El portavoz del Vaticano, Federico Lombardi, dijo que no se van a comentar “todas las claves, fantasías y opiniones que haya sobre el tema”. Los medios no pueden esperar comentarios, confirmaciones o desmentidos de cuestiones en concreto. Además, señaló, ya las inexactitudes que se detectan en la información que se brinda pone de manifiesto “que aquellos que escriben no entienden de los temas vaticanistas”. Lo que figura en una información, agregó, es responsabilidad del autor.


SEXTO Y SÉPTIMO MANDAMIENTO


El papa renunciará el 28 de febrero. Hasta el momento, el Vaticano ha insistido que la decisión de Benedicto de convertirse en el primer papa en dejar su cargo en los últimos 600 años, tiene que ver con su edad avanzada y no con conspiraciones internas.


La información que él recibió de los cardenales “es sobre el incumplimiento del sexto y séptimo mandamiento”, reveló al periódico una fuente descrita como “muy cercana” a las autoridades. Los mandamientos son “no cometerás adulterio” y “no robarás”.


Los cardenales dijeron que descubrieron una red clandestina de homosexuales, cuyos miembros organizaban encuentros sexuales en numerosos lugares de Roma y de la Ciudad del Vaticano. Agregaron que los integrantes de esa red son propensos a chantajes a raíz de sus orientaciones sexuales.


Entre aquellos mencionados en el reporte se encuentra Marco Simeon, un directivo de la televisión estatal RAI cuyo nombre fue ligado tiempo atrás con una de las revelaciones clave de los Vatileaks: la conspiración para expulsar al arzobispo Carlo María Vigano de la presidencia de la gobernación de la Ciudad del Vaticano, después de sus intentos por introducir una mayor transparencia financiera.


Simeon es visto como alguien muy cercano al segundo oficial de mayor rango en el Vaticano, el secretario de Estado cardenal Tarcisio Bertone.


CORRUPCIÓN


El reporte secreto alertó, también, sobre vínculos sospechosos en el Instituto para las Obras de Religión (IOR), el banco del Vaticano, donde un nuevo presidente fue nombrado la semana pasada luego de una vacante de nueve meses, agregó “La Repubblica”, que no ofrece más detalles.


El periódico dijo que Benedicto personalmente le haría entrega de los volúmenes a su sucesor, con la esperanza de que será “fuerte, joven y enérgico” para tomar las medidas necesarias.


La revista “Panorama” señala que la presunta “redes de amistades homosexuales y chantajes” en la curia romana fue para Benedicto XVI la parte más sorprendente del informe sobre “Vatileaks”. Los autores del informe tienen más de 80 años, por lo tanto no son papables.


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El exorcista de Santa Sede: "Emanuela Orlandi fue esclava sexual en el Vaticano"


El más famoso exorcista del mundo, el padre Gabriel Amorth, aseguró en mayo del 2012 que Emanuela Orlandi, la famosa quinceañera romana que fue secuestrada en 1983, estuvo en realidad en el Vaticano durante el tiempo que estuvo desaparecida, según reveló The Daily Telegraph.

Allí, los clérigos la convirtieron en su esclava sexual y la usaron en varias orgías. Cuando se cansaron de ella, la asesinaron.

"El crimen tuvo un objeto sexual", ha aseverado el exorcista, que fue uno de los encargados de investigar, en su día, la desaparición de Orlandi.

"Se organizaban fiestas y uno de los gendarmes del Vaticano se encargaba de reclutar a las chicas. La red implicaba al personal diplomático de una embajada de la Santa Sede en el extranjero y estoy convencido de que Emanuela fue víctima de este círculo".

En entrevista con el periódico italiano La Stampa, el sacerdote de 85 años y jefe de exorcistas de El Vaticano nombrado por Juan Pablo II, dijo que monseñor Simeone Duca, archivista del Vaticano, se presentó a sí mismo como el encargado de reclutar a niñas y jóvenes para reuniones clandestinas de esta naturaleza, ayudado por gendarmes del estado papal.

De ser cierto lo que dice Gabriele Armoth, Orlandi habría sufrido uno de los peores finales imaginables. Y eso que se han imaginado muchos desde que desapareció hace tres décadas y se convirtió en objeto de debate y especulación por toda Italia.

Muchas de esas teorías están relacionadas con el Vaticano, donde ella vivía. Por ejemplo, una dice que quien la secuestró fue una famosa banda de criminales que quería recuperar un dinero que le había prestado a la Santa Sede.

Otra teoría, más ambiciosa, asegura que en realidad quien la secuestró quería usarla como moneda de cambio para forzar la liberación de Mehmet Ali Agca, el turco que intentó matar al Papa Juan Pablo II en la plaza de San Pedro en 1981, supuestamente bajo órdenes de la inteligencia soviética.


Pero el Padre Armoth, de 85 años, descarta que el asunto tenga implicaciones internacionales e insiste en que fue utilizada para las orgías.

No es la primera vez que Armoth provoca titulares con sus declaraciones: también ha tachado el yoga de "satánico" (porque lleva a practicar el hinduismo) y a la saga de Harry Potter, de "peligrosa" porque hace que los niños crean en la magia.

El caso de Orlandi está de especial actualidad este mes después de que las autoridades abrieran la tumba del conocido mafioso Enrico Renatino de Pedis para comprobar si era verdad el mito de que la chica había sido enterrada con él.

Lo que sí encontraron cerca de la tumba de la basílica romana Sant' Apollinaire fue unos huesos sin identificar que, según un primer estudio de los forenses, podría datar del siglo XIX. Se están estudiando para confirmar si son o no los de Emanuella.

Esto último da una pista de cómo el caso de Orlandi ha penetrado en el imaginario colectivo italiano.

El mito de que estuviera en la tumba de De Pedis se originó en 2005, cuando un telespectador anónimo llamó a un programa y afirmó que la clave del caso estaba en el ataúd del mafioso muerto en 1990.
Si se confirma que los misteriosos huesos no eran los suyos, el caso podría continuar hasta a saber cuándo.
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Texto íntegro de la renuncia del papa Benedicto XVI



Benedicto XVI ha anunció oficialmente que renuncia al pontificado por su "edad avanzada".


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Palabras del Papa en las que anuncia su renuncia ante el consistorio para fijar las fechas de dos canonizaciones:


"Queridísimos hermanos,


Os he convocado a este consistorio, no solo para las tres causas de canonización, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia.


Después de haber examinado ante Dios reiteradamente mi conciencia, he llegado a la certeza de que, por la edad avanzada, ya no tengo fuerzas para ejercer adecuadamente el ministerio petrino. Soy muy consciente de que este ministerio, por su naturaleza espiritual, debe ser llevado a cabo no únicamente con obras y palabras, sino también y en no menor grado sufriendo y rezando.


Sin embargo, en el mundo de hoy, sujeto a rápidas transformaciones y sacudido por cuestiones de gran relieve para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el Evangelio, es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del espíritu, vigor que, en los últimos meses, ha disminuido en mí de tal forma que he de reconocer mi incapacidad para ejercer bien el ministerio que me fue encomendado.


Por esto, siendo muy consciente de la seriedad de este acto, con plena libertad, declaro que renuncio al ministerio de Obispo de Roma, Sucesor de San Pedro, que me fue confiado por medio de los Cardenales el 19 de abril de 2005, de forma que, desde el 28 de febrero de 2013, a las 20.00 horas, la sede de Roma, la sede de San Pedro, quedará vacante y deberá ser convocado, por medio de quien tiene competencias, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.


Queridísimos hermanos, os doy las gracias de corazón por todo el amor y el trabajo con que habéis llevado junto a mí el peso de mi ministerio, y pido perdón por todos mis defectos.


Ahora, confiamos la Iglesia al cuidado de su Sumo Pastor, Nuestro Señor Jesucristo, y suplicamos a María, su Santa Madre, que asista con su materna bondad a los Padres Cardenales al elegir el nuevo Sumo Pontífice. Por lo que a mi respecta, también en el futuro, quisiera servir de todo corazón a la Santa Iglesia de Dios con una vida dedicada a la plegaria.


Vaticano, 10 de febrero 2013."


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El papa Benedicto XVI renunciará a su cargo

Un portavoz del Vaticano aseguró este lunes que el Papa Benedicto XVI renunciará de su cargo como jefe de la Iglesia católica.

Fuentes del Vaticano confirmaron que el pontífice, de 85 años, renunciará el 28 de febrero.

Según la agencia AP el pontífice afirmó que ya no tenía la fortaleza para cumplir con sus deberes.

En un comunicado el pontífice dijo: "Tras examinar repetidamente mi conciencia antes Dios, he llegado a la certidumbre de que mi fortaleza, debido a la avanzada edad, no es adecuada para el ejercicio del ministerio".

"En el mundo de hoy, sujeto a rápidos cambios y sacudido por preguntas de honda relevancia para la vida en la fe, para gobernar la barca de San Pedro y proclamar la Palabra de Dios son necesarias la fortaleza tanto de mente como de cuerpo, fortaleza que, en los últimos meses, se ha deteriorado hasta el punto que he tenido que reconocer mi incapacidad para cumplir con el ministerio que me ha sido encomendado", aseguró el Papa en el comunicado.

La agencia Reuters afirmó que el Papa era "plenamente consciente de la gravedad de su gesto".

El Papa Benedicto, excardenal Joseph Ratzinger, nació el 16 de abril de 1927 y fue elegido Papa el 19 de abril de 2005, después de la muerte de Juan Pablo II.

Durante la Segunda Guerra Mundial se unió a las juventudes hitlerianas y fue reclutado como artillero antiaéreo. Como cardenal pasó 24 años en la Congregación de la Doctrina de la Fe.

Las renuncias de los máximos dirigentes de la Iglesia Católica no son algo extraño pero esta es la primera vez que ocurre en la era moderna.

El último Papa en renunciar fue Gregorio XII en 1415.

En el momento de ser elegido sumo pontífice, Benedicto XVI contaba con 78 años.

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