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Rajoy no quiere ‘verle las orejas al lobo’


El dicho “verle las orejas al lobo” se usa coloquialmente para expresar que hemos visto un posible peligro y que, por eso, hemos cambiado o vamos a cambiar nuestra actitud o nuestra forma de actuar. También supone sufrir un escarmiento con algún daño o contrariedad que, en sí mismo, nos anima a prevenir otro mayor.

En sentido contrario, cuando no se quiere verle las orejas al lobo, se está despreciando la evidencia de hechos y circunstancias que nos avisan de peligros inminentes y ya casi insalvables. El grito “¡Que viene el lobo!”, ha quedado fijado así en la cultura popular precisamente como expresión y última advertencia de la desgracia que terminará convertida en realidad, con consecuencias que, en el caso de la política, podrían haberse evitado con un poco de tacto, prudencia y reacciones inteligentes...

Y eso es lo que significan tanto para Rajoy como para el PP las encuestas de valoración política y los sondeos de opiniones y actitudes pre electorales que, en sus continuas y periódicas ediciones (tanto de carácter público como privado) vienen enseñando las orejas del lobo que, en el fondo, supone el comportamiento ciudadano en las urnas, a veces con resultados ciertamente dramáticos.

 

EL PSOE YA SUPERA AL PP EN INTENCIÓN DE VOTO

Desde que Rajoy se desentendió de las promesas electorales que le llevaron a la Presidencia del Gobierno, optando por no tomar las drásticas medidas en materia de reformas económicas, políticas e institucionales esperadas por el conjunto de la sociedad, incluidos por supuesto sus propios votantes, la caída electoral del PP ha sido continua y sin punto de inflexión. Hasta situarse en un ‘empate técnico’ con el PSOE según el último Barómetro de Metroscopia (mes de Septiembre), que es el publicado habitualmente por El País, a pesar del desastre que supuso el segundo mandato presidencial de Rodríguez Zapatero, todavía fresco.

De hecho, por primera vez desde las elecciones generales de 2011, la ‘estimación del resultado electoral’ en el supuesto de celebrarse comicios legislativos de forma inminente (con una participación del 62 % frente a la del 71,7 % de hace dos años), sitúa por primera vez al PSOE por delante del PP en la estimación del resultado electoral. Así, al día de hoy, los socialistas -ver para creer- lograrían ganar dichas elecciones con el 30,5 % de los votos válidos frente al 30,1 % que obtendría el PP. Eso supone que el PP ha llegado a perder progresivamente el 14,5 % de los votos sobre el 44,6 % obtenido el 20-N, mientras que el PSOE -aún con su lamentable historia más reciente- ha crecido casi 2 puntos sobre el 28,7 % que obtuvo en aquella misma ocasión.

Pero es que este resultado estimativo, que de momento ya refleja un empate electoral, se balancea mucho más a favor del PSOE en la ‘intención directa de voto’, en la que la formación socialista alcanza un 12,3 % frente al 11,1 % del PP. Además, parece obvio que sus ‘desertores’ más radicales tiene una opción clara de trasvase hacia IU, que desde el 20-N ha crecido de forma continuada 4,7 puntos, pasando del 6,9 % de los votos reales al 11,6 % de los previsibles.

Por otra parte, UPyD, que es el otro partido minoritario de ámbito nacional, con capacidad para arrebatarle al PP muchos votos de sus ‘desencantados’, crece todavía con mayor velocidad relativa ya que ha dado un paso gigantesco pasando del 4,7 % de los votos reales a una estimación de voto del 9,0 %, de momento.


Además, IU y UPyD, que son las dos formaciones políticas capaces de romper el ‘bipartidismo imperfecto’, muñido de forma interesada en la Transición a través de la Ley Electoral y de los Reglamentos del Congreso de los Diputados y del Senado, consolidan su progreso electoral con cifras muy significativas de ‘voto decidido’: un 10,4 % para IU y un 7,3 % para UPyD.

Claro está que la suma en voto decidido de lo que se podría definir como ‘mayoría de progreso’ (PSOE + IU), es muy superior a la suma de los que corresponderían al ‘centro-derecha’ (PP + UPyD): el 22,7 % frente al 18,4 %. Reparto ideológico apriorístico que en la realidad post-electoral se puede desequilibrar todavía más, porque si bien parece que buena parte del respaldo electoral al PP puede estar derivando a UPyD, pocos analistas políticos ven a su líder, Rosa Díez, acomodada cerca del partido de Rajoy, sino más bien enfrente (las próximas elecciones municipales marcarán con claridad la tendencia de los nuevos pactos políticos de gobierno).

Ello con independencia del bocado electoral que Ciutadans (C’s), el partido liderado por el joven Albert Rivera, también ‘emergente’, le dio al PP en las elecciones catalanas del pasado 25 de noviembre (19 escaños para el PP y 9 para C’s): otro ejemplo ‘termométrico’ que debería poner los pelos de punta a Mariano Rajoy y su barba en remojo.

Porque si esto no es verle las orejas al lobo, que el presidente del Gobierno y del PP vaya a graduarse la vista y el olfato político por vía de urgencia, ya que es bastante obvio que está encaminando a su partido hacía un desastre electoral de proporciones descomunales. Tres son las tendencias reflejadas con suma claridad en todas las series de encuestas políticas: el evidente declive del PP, el alza del PSOE -muy moderada pero alza sin ambages- y la consolidación de dos partidos nacionales hasta ahora minoritarios (es decir, hasta ahora castigados por la Ley D’Hont en el reparto de escaños), IU y UPyD, con lo que eso comporta en cuanto a la ruptura del bipartidismo y a un posible nuevo modelo de pactos o coaliciones post-electorales al margen de los partidos de ámbito autonómico.

Una situación -insistimos- ya marcada como ‘tendencia’, con pocas jugadas disponibles para que el PP pueda ‘salvar los muebles’, y con alguna todavía a favor de la recuperación del PSOE (quizás sirviera para ello una simple e inteligente renovación interna del partido), aunque este desigual reparto de problemas y oportunidades sea debido al demérito del PP más que al mérito del PSOE. Y sin olvidar la amenaza para ambos que supone la consolidación de posiciones de los dos partidos ‘intermedios’ (IU y UPyD).

Bien que mal, y a pesar del lastre que supone para el PSOE tener a Pérez Rubalcaba liderando el partido in artículo mortis -un histórico contaminado al cien por cien en el desastre ‘zapateril’-, las maniobras renovadoras del PSOE en Galicia y Andalucía han dado pie a un aparente ‘tocado de fondo’ al menos en dos comunidades en las que la corrupción política, integrada de forma natural en su paisaje y en su paisanaje, parece no conmover las urnas en exceso. De cualquier forma, todo indica que, una vez más, se dará el fenómeno de que las próximas elecciones legislativas no las gane la oposición, sino que las pierda el Gobierno, como sucedió en el 2004 y en el 2011 (lo que quedaría por ver son los márgenes del batacazo).

 

RAZONES Y SINRAZONES DE LA CAIDA ELECTORAL DEL PP

Pero ¿cuáles son las razones y sinrazones que juegan de forma tan clara en contra del PP…? Unas ya hemos dicho que tienen su lógico origen en el incumplimiento radical -no circunstancial- de su programa electoral, y otras, más graves, devienen de decisiones y actuaciones políticas diametralmente opuestas a lo esperado y no cumplido. Sirva ilustrar este segundo paquete de ‘sinrazones’ el hecho no de haber olvidado la prometida despolitización del Poder Judicial, claramente demandada por el conjunto de la ciudadanía, sino el haber politizado la institución todavía más de lo que estaba, por ejemplo; cosa igualmente visible en la última renovación del Tribunal Constitucional, en la que se ha llegado al desvergonzado límite de colocar en su presidencia a un militante radical del PP de ‘carnet y cuota’…

Es decir, antes de utilizar la mayoría absoluta otorgada por los electores como instrumento para reformar el país en todo lo que hace falta, que es mucho y muy necesario, el PP la está utilizado en buena medida para hacer exactamente todo lo contrario de lo que haría cualquiera persona con dos dedos de frente, considerando sobre todo cómo se produjo la estrepitosa derrota del PSOE. Pero, desentendiéndose del claro mandato electoral recibido, y yendo más allá de los consabidos incumplimientos al uso, que no piensen el señor Rajoy, su Gobierno ni su partido, que van a torear al personal como intentó torearlo con otros registros el PSOE de Rodríguez Zapatero.


Otra razón que descuenta y seguirá descontando votos al PP es, sin duda alguna, la crisis económica, pero no tanto en sí misma (ya se sabe que es un tema de culpas compartidas) sino por la evidente incapacidad mostrada por el Ejecutivo para comprenderla y atajarla, sin que se vislumbre además la menor intención rectificadora, ni con reformas verdaderamente eficaces, ni con decisiones prácticas urgentes, ni con reajustes ministeriales más que obligados (o sea sin actuaciones creíbles ante los ojos de la ciudadanía, que es en lo que está el lánguido Rajoy). Una gobernación política incompetente y partidariamente suicida en la que ni siquiera se ha tenido el reflejo de poner en la picota de la justicia a los saqueadores de las cajas de ahorro más visibles, por ejemplo.

Y desde luego hace falta estar ciego para no darse cuenta que la agenda política del Gobierno, centrada en la economía, sigue sin satisfacer a la opinión pública. De hecho, analizando el último Barómetro de Metroscopia, se observa que la percepción de los españoles sobre el contexto económico apenas ha variado con respecto a meses anteriores: la práctica totalidad (el 94 %) sigue pensando que la situación de la economía española es mala; un 76 % considera que esta situación no va a mejorar en los próximos meses y un 70 % cree que el paro no va a descender, por lo menos a medio plazo.

Aún más, la mayoría de los españoles (el 52 %) cree que en los próximos meses no se va a producir ningún cambio económico positivo y que la crisis seguirá discurriendo como hasta ahora; mientras las familias españolas como unidad de consumo también siguen sin apreciar ningún atisbo de mejora: el porcentaje de hogares que califican positivamente la economía doméstica sigue instalado -desde hace más de tres años- por debajo del 50 %. El único dato que cabe interpretar como esperanzador es que el 67 % de los españoles cree que la mala situación económica ya ha tocado fondo: un optimismo relativo, acaso inducido por el machaqueo propagandista del Gobierno con los inexistentes ‘brotes verdes’, y en todo caso muy moderado porque la clara mayoría (el 59 %) considera que la recuperación va a ser lenta…

Claro está que, como hemos mantenido en varias Newsletters, en el grave descrédito del PP juega un papel muy importante el ‘caso Bárcenas’ (que en realidad es el ‘caso Gürtel-Bárcenas’) y su pésima gestión política. Ese es el sumidero por el que están desaguando de forma lastimosa los apoyos electorales cosechados por el PP el 20-N, hasta el punto de que en este momento el partido tan sólo cuenta con la fidelidad del 38 % de quienes le votaron en las pasadas elecciones generales.

El tratamiento político del caso, todavía con un largo recorrido judicial y mediático pendiente, ha servido para apuntalar, e incluso acrecentar, las críticas generadas dentro del propio electorado que ya se habían recogido en anteriores oleadas del Barómetro de Metroscopia: dos de cada tres votantes del PP (un 64 %) piensan que los dirigentes populares no están colaborando debidamente con la Justicia y una proporción aún mayor, nada menos que tres de cada cuatro votantes propios (el 73 %), cree que la intención del Gobierno y de su partido de no hablar más del tema y darlo por cerrado, manifestada por Rajoy, es una decisión desacertada.

Paréntesis: Al iniciarse la rentreé política, en el programa televisivo ‘El Objetivo’ que dirige la periodista Ana Pastor (La Sexta 08/09/2013), la presidenta del PP vasco, Arantza Quiroga, insistió en que no se explica “los silencios de Rajoy” y en que el jefe del Ejecutivo se ha equivocado en la gestión del ‘caso Bárcenas’. Poniendo por delante que le considera una persona “honrada”, afirmó: “Yo no le compro todo a Mariano Rajoy”, añadiendo que “llaman mucho la atención sus silencios y esa forma de actuar”. El pasado junio, Quiroga ya calificó este asunto de “vomitivo”, mostrándose convencida de que los militantes del PP estarían “asqueados” por las informaciones desveladas al respecto.

Es decir, el intento de Mariano Rajoy de desviar la atención del escandaloso ‘caso Bárcenas’ para hablar de otras cuestiones más importantes para los españoles -según él-, ni siquiera concita el acuerdo de sus correligionarios ni, por supuesto, el de sus propios votantes. De hecho, la percepción de que el Gobierno ‘improvisa sobre la marcha’ es atribuible tanto a la gestión de la economía como a la del ‘caso Bárcenas’, y no sólo para la mayoría de los ciudadanos (un 70 %), sino también para los que declaran expresamente haber votado al PP en las últimas elecciones generales (un 50 %).

Y lo mismo podría aplicarse a la poca confianza que logra transmitir Rajoy: un 87 % de los españoles y un 64 % de los votantes del PP no confían en el Presidente. El Gobierno y el PP, ambos bajo la dirección del mismo anodino personaje, siguen atorados en los dos temas que marcaron la agenda del pasado curso político y que sin la menor duda les están desgastando de forma brutal, con visos de seguir haciéndolo y de forma irreversible.

 

DE LO YA DESCONTADO A LO QUE QUEDA POR DESCONTAR

Pero si tenemos en cuenta que el trabajo de campo del último Barómetro de Metroscopia se realizó los días 4 y 5 de septiembre, sobre lo ya descontado electoralmente al PP en relación con las razones y sinrazones comentadas, que mantendrán una dinámica propia siempre negativa para los populares, habría que tener en cuenta otras cuestiones ex novo y aún otras más que, siendo ya conocidas, en cualquier momento pueden adquirir gravísima entidad. Con independencia, claro está, de otros problemas que puedan sobrevenir, algo que no suele faltar en ninguna legislatura.

Dentro de este nuevo paquete de posibles daños electorales, que se irán confirmando mes a mes en los nuevos sondeos demoscópicos, está, sin ir más lejos, el fiasco del ‘Madrid 2020’. Porque, gracias a la campaña de propaganda gubernamental, ‘sobrada’ por los cuatro costados, las personas encuestadas por Metroscopia estarían seguramente convencidas de que la sede de las Olimpiadas del 2020 sería Madrid, y que a su sombra y cobijo se restauraría la imagen internacional de España y se abriría una salida a la actual crisis económica; ilusión que, una vez perdida, no dejará de generar decepción, malestar social y hasta una sensación de ridículo y vergüenza ajena que no se puede traducir de ninguna forma en votos para el PP.

El fracaso del ‘Madrid 2020’ ha sido un palo muy fuerte para Ana Botella y un nuevo hito importante en su desprestigio político tras el trágico suceso del ‘Madrid-Arena’, con consecuencias electorales negativas para el PP tanto en el ámbito capitalino como en el regional, pero que también tendrá su efecto a nivel general dado el gran número de escaños que la circunscripción tiene asignados en el Congreso de los Diputados (36 sobre un total de 350). Y todo ello al margen de que ya antes del verano los sondeos de opinión política anunciaran la perdida de la mayoría absoluta del PP en su gran feudo de Madrid, de forma que los pactos entre PSOE, IU y UPyD para desalojarle del poder también son bien conocidos en los círculos políticos de la Villa y Corte (de momento, en la CAM el PP conseguiría 54 escaños, 30 el PSOE, 29 IU y 16 UPyD).

En todo caso, y pendientes aún de incorporar la incidencia del descalabro olímpico dentro del declive electoral del PP, lo que no ofrece la menor duda es que el impacto público de la celebración de la Diada (Día Nacional de Cataluña) del pasado 11 de septiembre, culminada con una demostración del músculo separatista muy importante, acrecentará aún más la mala imagen del Gobierno y la desconfianza ciudadana en su capacidad para gestionar el ‘problema catalán’, y que, precisamente por esa falta de conducción política, cada vez se muestra en términos de fondo y forma más graves.

En nuestra Newsletter del 7 de julio de 2013 (ver Rajoy se fuma un puro con el ‘Concert per la Llibertat’ ) ya reclamábamos (por supuesto de forma infructuosa) una mayor atención y decisión del Gobierno y de la propia Corona al auge del independentismo catalán, precisamente porque ese crecimiento se debe en gran medida al pasotismo político e institucional con el que se está contemplando, sin decisiones ni acciones que lo embriden, lo reconduzcan, lo diluyan o lo aborten. Porque lo peor de todo es dejar que el cáncer del separatismo y del enfrentamiento civil llegue a la metástasis en una España que muchos políticos han preferido desde siempre dividida e invertebrada: ahí está, sin ir más lejos, la concepción del propio Estado de las Autonomías, absurdamente nacido con vocación inconclusa y que en el fondo responde al conocido lema político del ‘divide y vencerás’.


Las imágenes y la puesta en escena del ‘Concierto por la Libertad’ celebrado el pasado 29 de junio en el Camp Nou, incluido el espectacular mosaico que se formó en las gradas con el slogan Freedom Catalonia 2014 (reproducido en inglés para que el mensaje llegara mediáticamente con mayor facilidad a todo el mundo), fueron arrolladoras, se quiera o no se quiera reconocer, y por ello en efecto muy preocupantes. Más de 90.000 personas abarrotaron el emblemático estadio azulgrana con una sola voz y con una sola bandera (las del independentismo), convocadas por diversas organizaciones civiles catalanas para reivindicar el derecho a decidir sobre su propio futuro.

Y la realidad, ya contrastada con el Concert per la Llibertat y apenas dos meses después con la espectacular celebración de la Diada, es que el movimiento independentista catalán se está organizando y consolidando y que ya no puede decirse que sea minoritario. De hecho, ha entrado en una dinámica inédita en la historia del catalanismo nacido en el siglo XIX, impulsada por la experiencia negativa de los últimos años con la reforma estatutaria y del sistema de financiación, que ha llevado a buena parte de los catalanes a concluir que su futuro colectivo pasa por la desvinculación del Estado español.

No vamos a insistir en el grave riesgo de ruptura política que hoy late en España, amenaza también viva en el País Vasco, para no repetir análisis y argumentos ya reiterados en otras muchas Newsletters. Pero cada vez es más evidente que Rajoy, investido para ello de mayoría parlamentaria absoluta, debería afrontar, con las consecuencias derivadas, una reforma constitucional que recondujera el actual desvarío competencial del Estado de las Autonomías. Por supuesto, sin dejar de reconocer las especificidades y singularidades históricas y culturales de Cataluña y el País Vasco, junto con otras igual de razonables como las forales de Navarra o las ultra-periféricas de Canarias…

El ‘café para todos’ descubierto en la Transición como fórmula magistral para la organización del Estado y la convivencia nacional, se ha mostrado perfecta y crecientemente inservible en el transcurso del tiempo, sobre todo por sus incontenidos desbordamientos competenciales. Y a Rajoy compete, aquí, ahora y con mayoría parlamentaria absoluta, solucionar el problema, ponerle el cascabel al gato y dar la talla de estadista que no está dando, entre otras cosas para evitar que el lobo electoral que le está enseñando las orejas de forma bien patente en las encuestas políticas, se lo termine comiendo en las urnas.

Al inicio de nuestra andadura editorial, en la Newsletter 20, editada el 29 de julio de 2012, ya nos pronunciamos sobre el origen, las debilidades y la “España sin futuro” a la que nos ha conducido el frangollo político del Estado Autonómico (leer El insostenible descalabro de las Autonomías). Un modelo devenido en arrasador, pero protegido a cal y canto por la actual clase política -y ahora de forma particular por el PP- como instrumento para realimentar la corrupción general del sistema y amparar el pesebrismo partidista.

 

RAJOY Y EL CUENTO DE CAPERUCITA ROJA

Esta actitud política de los partidos mayoritarios (la torpe pasividad de Rajoy y la torpe actividad de Pérez Rubalcaba), reconvertidos de consuno en una dictadura encubierta que, más allá de su identificación como ‘casta política’, ya podríamos definir como los nuevos ‘Hermanos Musulmanes de Occidente’, señalan cada vez con mayor claridad -y téngase esto bien en cuenta- al derrumbe definitivo del sistema político vigente… Claro está que, en su caso, con la Corona saltando por los aires y muchos lobos comiéndose a las Caperucita Roja del momento allí donde las pillen.

Añadamos también a la cesta electoral esta percepción ciudadana sobre la mala gestión de la cuestión catalana por parte de Rajoy, con la estimación pertinente con la proximidad y el descomunal tamaño real de las orejas del lobo que se empeña en no querer ver. Y ello sin considerar los problemas que puedan sobrevenir de aquí a que se inicien las próximas elecciones generales, precedidas de las europeas y las autonómicas y locales; entre otros posibles, las nuevas reivindicaciones y exigencias de los abertzales vascos y los vinculados a la salud del rey Juan Carlos y de la propia Corona.

Fumándose, pues, puro tras puro tumbado en su cheslong de La Moncloa, el lánguido Rajoy no solo confunde los componentes y soluciones de la crisis general (en su triple vertiente económica, política e institucional), sino que también confunde los problemas, las prioridades y las estrategias evidentes en cada plano, en la misma o peor línea seguida por el alumbrado ZP. Y entretenido, además, canturreando y cogiendo florecillas por el bosque, como hacía Caperucita Roja mientras el lobo feroz se tomaba el aperitivo a costa de su abuelita, con la boca hecha agua esperando devorar a su tierna nietecita.

Lo dicho: Rajoy no quiere verle las orejas al lobo… hasta que éste se lo coma con patatas fritas.

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La soledad de un presidente del Gobierno que defraudó a los que le ayudaron a acceder al poder



Apenas hace un año que Mariano Rajoy accedió al poder y el líder del PP ya ha perdido el apoyo de todos aquellos que en su día le ayudaron a desgastar al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero para que el Partido Popular pudiese volver a gobernar España. Tanto es así que el líder de los conservadores inicia este curso político sin el apoyo de las víctimas del terrorismo, los movimientos sociales afines al PP, los obispos, la patronal y los medios de comunicación que tanto hicieron en su día para desprestigiar al Ejecutivo del PSOE.


Las víctimas


Atrás quedan aquellas manifestaciones repletas de banderas de España a las que acudía Mariano Rajoy acompañado por toda la plana mayor del Partido Popular para protestar contra la política antiterrorista del Gobierno de Zapatero. Manifestaciones que convocaban las mismas asociaciones de víctimas del terrorismo que ahora se concentran frente al ministerio del Interior para corear eslóganes tan agresivos como “Rajoy hijo de puta”, “Rajoy traidor, eres un maricón”, o “Rajoy es traicionero como Zapatero”.


Rubén Leal, hermano del guardia civil que asesinó el etarra Josu Uribetxeberria Bolinaza en 1986, explicó con meridiana claridad el pasado mes de septiembre a ELPLURAL.COM el sentir de muchas de las víctimas del terrorismo: “Nunca pensamos que iban a ser tan traidores e hijos de puta. Nos engañaron cuando gobernaba el PSOE. Nos decían lo malo que era Zapatero y lo buenos que eran ellos. Nos decían que nos preocupáramos, que cuando ellos gobernaran no iban a seguir los mismos pasos que Zapatero. Pero han seguido igual, no han cambiado ni una coma (…) Por ello las víctimas vamos a intentar hacer al PP el mayor daño posible”.


Los movimientos sociales


Tampoco queda ya nada de la buena sintonía que existía entre el Partido Popular y los movimientos sociales -en su mayoría de corte católico y ultraconservador- que impulsaron las protestas contra las leyes sociales promulgadas por el Gobierno de Zapatero y marcaron la posición del Partido Popular en aspectos tan relevantes como el aborto, la ley del matrimonio homosexual o la igualdad de género.


Para el presidente del Instituto de Política Familiar (IPF), Eduardo Hertfelder, la política de Rajoy ha sido “claramente decepcionante” porque, aun teniendo mayoría absoluta, el Gobierno “no ha hecho absolutamente nada de cara a la familia, no ha implementado ninguna ley y no ha eliminado las leyes regresivas que impuso el gobierno anterior”.


Igualmente de críticos se muestran el presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco -para quien Rajoy “está provocando profunda decepción entre la gente que se preocupa por la familia en España”- y el presidente de Hazte Oír, Ignacio Arruga -quien sostiene que “el Gobierno se ha dormido en los laureles” ya que no ha acometido “alguna de las reformas que están en su programa electoral”.


Los obispos


Las relaciones del Partido Popular con los obispos tampoco son mejores. “Transcurrido un año en el cargo, el presidente Mariano Rajoy aún no ha recibido al líder de la Conferencia Episcopal Española (CEE), el cardenal Antonio María Rouco Varela. Es una circunstancia extraordinaria. Nunca se había producido en legislaturas anteriores, ni siquiera con el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, tachado por el Vaticano de laicista radical”, explica Juan G. Bedoya, periodista del diario El País especializado en esta materia.


Antes del triunfo electoral de la derecha, los obispos imaginaron una situación en la que el poder político les ayudaría a aplacar la corriente de opinión, muy creciente, contra el paraíso fiscal en el que vive la Iglesia católica, y que el PP derogaría algunas de las leyes en materia social impulsadas por los Gobiernos de José Luis Rodríguez Zapatero. Pero ahora, los prelados han perdido la esperanza.


Tanto es así que Rouco Varela lamenta que en Génova 13 “piensen que llevarse bien con los obispos les quita votos” y que dirigentes del PP como la vicepresidenta del Gobierno, Sáenz de Santamaría, esté casada solo por lo civil, o la secretaria general del Partido Popular, María Dolores de Cospedal, sea madre soltera gracias a la reproducción asistida, esté divorciada y se haya vuelto a casar con un divorciado.


Los empresarios


Por su parte, los empresarios también se sienten “totalmente decepcionados” con la política económica llevada a cabo por el Partido Popular. Así lo reconoció el pasado mes de noviembre la presidenta del Círculo de Empresarios, Mónica de Oriol. “Es cierto que Rajoy ha hecho un par de reformas muy importantes, como la educación y el mercado laboral, pero se ha quedado a medio camino. Va en la buena dirección, pero sin la intensidad que debiera. Y la pregunta que no se hace es a qué velocidad tenemos que ir para evitar el desastre total”.


La presidenta del Círculo de Empresarios entiende que Rajoy siempre se queda “a medio camino” de lo que debería hacerse en España para salir de la crisis. “Hemos escrito a Presidencia, a Vicepresidencia y a todos los ministros económicos para decirselo y sólo nos ha recibido el ministro de Economía (Luis de Guindos) y el de Educación (José Ignacio Wert). Los demás, o no han contestado o nos han dicho que su agenda está muy ocupada (…) Ni nos escuchan ni nos hacen el suficiente caso”, denuncia Oriol.


Los medios de la derecha


Mención a parte se merecen las frecuentes críticas que Mariano Rajoy recibe por parte de los líderes mediáticos que en su día le auparon para llegar al Palacio de la Moncloa. Para Federico Jiménez Losantos, Rajoy no ha ofrece “ni una idea, ni un plan, ni una fecha, ni una esperanza”. Por su parte, Pedro J. Ramírez ha llegado a acusar al líder del Partido Popular de “engañar” a los votantes del PP y formar un Gobierno “desconcertante” e “imprevisible”.


“Zapatero en los primeros 15 o 16 meses de su Gobierno sacó las tropas de Irak, legisló el divorcio exprés, los gaymonios o el aborto libre. Rajoy no ha tocado ni una sola de esas penosas leyes y eso supone un severo engaño a muchos de sus votantes que Intereconomía no puede sino continuar denunciando”, relata por su parte Julio Ariza.


Los ciudadanos


Críticas que se producen en un contexto en el que dos de cada tres españoles se sienten decepcionados por el Gobierno de Mariano Rajoy. Según un sondeo realizado en octubre por Sigma Dos para El Gran Debate (Telecinco), hasta el 67 por ciento de los entrevistados se sienten “decepcionados por Rajoy” y el 47 por ciento de los ciudadanos consideran que Rajoy debería presentar su dimisión en este mismo momento. Incluso, un 28,7% de los votantes del Partido Popular admiten sentirse arrepentidos de haber otorgado su confianza a Mariano Rajoy el 20 de noviembre de 2011.


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¿Cuales son las razones reales para dejar suelto a Gao Ping? No es que huela mal...¡es que huele peor!

Las investigaciones sobre la gigantesca trama china que presuntamente capitaneaba Gao Ping han arrojado datos sorprendentes, tal como vaticinó el propio ministro del Interior al estallar la operación. Entre los españoles identificados por la Policía como usuarios de la red de blanqueo el sumario cita a una pariente del rey que no pertenece a su círculo familiar directo, M. B. D.S. L., a otro aristócrata, a un miembro de una importante familia de promotores inmobiliarios, a otros prominentes empresarios y a un exdirectivo de Mario Conde, E.L.P.A., que, como él, acabó condenado a prisión en 2002 por el caso Banesto.

Camuflado en bolsas de plástico y en billetes de no más de 50 euros, el dinero se entregaba en metálico y a domicilio después de que sus destinatarios hubieran pagado una comisión a los empleados del emperador de Fuenlabrada. Sus nombres completos y sus domicilios constan en el sumario, cuyo secreto acaba de levantar el juez Fernando Andreu. Este diario aporta solo sus iniciales dado que no ha podido contactar con ninguno de los implicados para conocer su versión de los hechos.

El sistema funcionaba de forma sencilla y siguiendo las pautas de los primitivos bancos: el usuario de la red de blanqueo, poseedor a su vez de una cuenta en algún paraíso fiscal, cursaba a China una determinada cantidad mediante transferencia y desde la citada cuenta opaca. Una vez la trama verificaba in situ que el dinero había llegado al depósito localizado en China, descontaba su comisión –los investigadores creen que oscilaba entre el 1,5% y el 2,5%– y daba instrucciones a sus presuntos sicarios en España para que hicieran llegar el dinero en bolsas a sus destinatarios.

En España, la red utilizaba como correos a los miembros de la llamada subtrama hebrea, Malka Maman Levy y Rafael Pallardó. Pero quien controlaba en China que el cliente había cumplido enviando la transferencia acordada y avisaba a renglón seguido a Malka y Pallardón era el propio cuñado de Gao Ping, Yong Jung Yang, alias Weijun. Cuando, el 16 de octubre, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu lanzó la Operación Emperador, Weijun se encontraba en China. Y, presumiblemente, allí sigue, según las fuentes consultadas de la investigación.

Con ese método, conocido como hawala y utilizado desde hace muchos años por inmigrantes de países musulmanes, pero también por organizaciones como Al Qaeda, los titulares o beneficiarios reales de cuentas abiertas en países con legislación financiera opaca se garantizaban un doble objetivo: disponer de grandes cantidades y hacerlo sin que Hacienda se percatase de la existencia de cuentas con dinero negro.

En algunos casos, la Policía fotografió el momento de la entrega, como ocurrió con el empresario A.B.F., miembro de una conocida familia de constructores que dejó su sello en Marbella y quien, según la documentación incorporada al sumario, recibió 400.000 euros en tres entregas: una de 100.000 en marzo, otra de 200.000 en mayo y una tercera de 100.000 en septiembre. En el domicilio madrileño de A.B.F. nadie atendió el teléfono por la tarde ni por la noche.

No consta a este diario si el exdirectivo de Mario Conde E.L.P.A. fue fotografiado o no pero sí que habría cobrado, supuestamente, 250.000 euros mediante dos entregas, una de 50.000 en julio y otra de 200.000 en septiembre. Este diario intentó contactar con el bufete que tradicionalmente ha representado a E.L.P.A. Los abogados no accedieron a hablar con este diario.

Tampoco fue posible localizar a la aristócrata M.B.D.S.L, aunque este diario informó de su identidad a los portavoces oficiales de la Zarzuela por si resultaba posible entrar en contacto con ella. Los portavoces respondieron lo habitual: que los servicios de prensa de la Zarzuela nunca hacen de intermediarios entre los periodistas y los parientes del monarca que no pertenecen a la Familia Real.

Si las fotos se convertirán en prueba de cargo inequívoca, en otros casos, la clave llegó a través de las escuchas telefónicas a los principales protagonistas del caso. El nombre de la noble M. B.D.S.L. había aparecido en varias conversaciones. Pero no fue hasta una de las más recientes intervenidas cuando la conversación dio la clave sobre la verdadera identidad de la aristócrata.

Según las fuentes consultadas, ella recibió 30.000 euros en marzo, pero no fue ese el único pago de la trama. En 2004, esta conocida integrante de la más alta aristocracia española alcanzó cierta popularidad incluso entre quienes no frecuentan el papel couché ni las noticias sobre la jet española: fue una de las invitadas a la boda del príncipe de Asturias y Letizia Ortiz.

Otro aristócrata, F.B.O.Z.R., que ostenta un marquesado, figura también como receptor de dinero. En el sumario consta como acreditado un pago de 75.000 euros en abril, aunque las fuentes consultadas aseguran que hubo más entregas. F.B.O.Z.R. ganó cierta fama cuando, a finales de 207, vendió al Ministerio de Medio Ambiente un enclave de alto valor ecológico integrado en un parque nacional.

Hay un tercer miembro de la alta sociedad madrileña presuntamente involucrado y que habría traído a España con el sistema de hawala 500.000 euros. Este diario omite incluso sus iniciales ante la duda de si se trata del padre o el hijo, este último fallecido a finales de primavera.

Otros empresarios aparecen señalados por la Policía como destinatarios de pagos pero este diario no ha podido verificar sus identidades ni los fondos que recibieron. Salvo viraje extremo, lo previsible es que todos los españoles que se beneficiaron de la infraestructura delictiva de Gao Ping y su extensa red tendrán que desfilar ante el juez instructor del caso, Fernando Andreu.

Desde luego, a la luz de los nuevos datos cobra un sentido diferente el hecho de que la trama almacenara tal cantidad de dinero en metálico: porque los fondos –la Policía se incautó de 11,5 millones– no sólo viajaban hacia el extranjero sino que se quedaban en España para ser repartidos entre los clientes vip de la supuesta mafia.

El magistrado aborda ahora una fase delicada de la instrucción después de que la Sección Tercera de la Audiencia Nacional dictase el pasado 22 un auto que abre la puerta de la libertad a los 20 principales miembros de la organización, ahora presos. Anticorrupción presentó de inmediato un incidente de nulidad contra ese auto para impedir la excarcelación de Gao Ping y los suyos. Ayer, la Sección Tercera de la Audiencia rechazó de un plumazo la petición como ya había rechazado el Pleno en 2010 admitir la querella planteada por la misma fiscalía contra la trama china. Anticorrupción ha hecho un nuevo intento planteando un recurso de súplica contra el auto del día 22. Pero los cartuchos para mantenerlos en prisión se agotan.

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